Estaba cansada de conocer a príncipes azules que al poco tiempo se convertían en ranas; así que decidí dejar que otros hicieran el trabajo sucio y me dijeran quién era afín a mí.
En el fondo no estaba muy convencida pero cuando conocí a sebastian28 pensé en darle una oportunidad. La verdad es que me costó mucho abrirme porque la última vez que estuve con alguien lo había pasado muy mal, pero poco a poco fui viendo la gran persona que es.
A pesar de que vivíamos a 200km, no fue ningún impedimento porque él tenía que venir por asuntos laborales con frecuencia a Santiago. Así que por las tardes cuando terminaba sus temas de trabajo intentábamos vernos siempre que podíamos. Sebastián se ha trasladado a la capital y
ahora nos han dado la casa que nos hemos comprado, llevamos 6 meses viviendo juntos. ¿Quién diría que el test funciona tanto?